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PADRE

Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa.

Salmos 68:5

Dios se revela a nosotros como padre, Él nos adopta a cada uno de nosotros como sus hijos. Es un honor y una relación Padre-hijo inmerecida, pero por medio de su gracia Él nos recibe.

Tristemente muchos no abrazan esta realidad y ven a Dios únicamente como Señor, que lo es, pero lo ven como alguien distante e impersonal que demanda perfección de nuestras vidas mas ese no es Dios. Dios nos llama a tener una relación paternal con Él, si Dios solo fuera Señor y nosotros solo fuéramos siervos, Él nos podría despedir en el instante en el que no le agrademos pero como somos hijos, Él nunca nos soltará. Un hijo nunca deja de ser; un empleado, un siervo, un esclavo… todos ellos pueden perder su relación, pero un hijo no.

Cuando el hijo pródigo sale de su casa, malgasta su herencia en tonterías y termina comiendo de la comida de los cerdos pero en ningún momento dejó de ser hijo, lo único que tenía que hacer era volver a casa. El día que regresó, el padre lo estaba esperando; al verlo salió corriendo para recibirlo, abrazarlo, besarlo y restaurarlo en su posición que le correspondía en su hogar.

El apóstol Juan, quien nos habla del amor de Dios más que cualquier otro de los apóstoles declara:

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.

1 Juan 3:1

La mayor expresión de amor que Dios nos demuestra es adoptarnos como sus hijos, hijos de los cuales el Padre se enorgullece. Cuando Jesús salió de las aguas del bautismo, los cielos se abrieron y con voz audible el Padre declaró «Este es mi hijo en el cual tengo gran complacencia». Jesús aún no había hecho ningún milagro, no había dado ningún sermón pero el Padre ya estaba orgulloso de Él. Hoy el Padre está orgulloso de ti porque eres su hijo y no tienes que hacer nada para ganar su aprobación.

Dios, hoy y todos los días hasta la eternidad, te doy gracias porque soy tu hijo.

Dios, te doy gracias porque me has amado y me has escogido para ser tu hijo.

Gracias Dios porque Tú me has adoptado.

Gracias Dios porque Tú eres mi padre y me afirmas como tu hijo.

Gracias Dios porque como hijo tuyo, Tú me has dado herencia junto con Jesucristo.

Gracias Dios porque Tú me miras con amor y aprobación.

 
Vino NuevoDía 34