EL HAKABOD

 

EL DIOS DE GLORIA

La voz del SEÑOR está sobre las aguas; resuena el trueno del Dios de la gloria.

Salmos 29:3

Nuestro Dios emana gloria. Su hermosura y majestad van más allá de lo natural que no lo podemos comprender.

Todos hemos visto grandes paisajes de la naturaleza que nos asombran con su belleza y con su majestad, pero comparados ante la gloria de Dios son insignificantes. En la Biblia cada vez que una persona se encontraba con la gloria de Dios, terminaba en el suelo postrado pues era una gloria que los superaba.

Juan el apóstol, en el libro de Apocalipsis tiene un encuentro con la gloria de Dios:

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies.

Apocalipsis 1:17

Y nos describe como fue ese encuentro:

Vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Apocalipsis 1:13-16

Ver a Dios fue tan impactante que Juan no pudo permanecer sobre sus pies.

Moisés, otro hombre que se encontró con la gloria de Dios en el monte Sinaí y cuando finalizó y bajó del monte su rostro brillaba como el sol, incluso tuvo que taparse la cara para no espantar a la gente, ¡y eso que solo era el reflejo!

Dios declara que su gloria llenará la tierra:

La tierra será llena del conocimiento de la gloria del SEÑOR, como las aguas cubren el mar.

Habacuc 2:14

¡La gloria de Dios es tan inmensa que nada la puede contener!

Dios nos llama a declarar su gloria:

Tributen al SEÑOR la gloria y el poder. Tributen al SEÑOR la gloria que merece su nombre.

Salmos 29:1-2

¡Ese Dios de gloria, ese Dios incontenible viene y llena nuestras vidas!

Dios, te alabo y te proclamo el Dios de gloria. Declaro que tu gloria llenará mi vida y llenará toda la tierra.

Dios, declaro que tu gloria supera toda gloria humana y toda gloria natural, tu gloria es incontenible.

Gracias Dios porque Tú llenas mi vida de tu gloria.

Declaro Dios tu gloria sobre mi hogar, sobre mi trabajo y mi ciudad.

 
Vino NuevoDía 23