EL ROI

 

EL DIOS QUE ME VE

Como el SEÑOR le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve», pues se decía: «Ahora he visto al que me ve.»

Génesis 16:13

Saray, desesperada por no poder darle hijos a Abram, le dijo que tomara a Agar, su sirvienta y que tuviera descendencia con ella pero cuando Abram le hizo caso y Agar quedó embarazada, empezaron los problemas. Como consecuencia del maltrato de Saray, Agar abandonó la casa y huyó al desierto en donde el ángel del Señor se le hizo presente y le dijo que regresara y se sometiera a Saray, dándole además esta promesa:

Estás embarazada, y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Ismael, porque el SEÑOR ha escuchado tu aflicción.

Génesis 16:11

Es en ese momento que Agar reconoció a Dios como “el Dios que me ve”. Dios nos ve en medio de nuestras luchas y pruebas y Él se hace presente. Dios vio el dolor y desesperación de Agar y también ve toda aflicción de nuestra vida.

Podemos considerarnos insignificantes, pero Dios nos ve. Agar no solo declaró que Dios era el que ve sino el que me ve a mí. Aunque existen millones de habitantes sobre la tierra, Dios te ve a ti en una manera personal e individual.

Los Salmos declaran que el que te ve, nunca duerme, nunca sueña. Aun en la noche más oscura Dios tiene sus ojos puestos en ti y mientras tú duermes, Él te está vigilando.

Gracias Dios porque Tú me ves.

Gracias Dios porque ves cada situación en mi vida.

Gracias Dios porque siempre estás vigilando mi vida.

Gracias Dios porque nunca estoy fuera de tu vista.

 
Vino NuevoDía 31