EL SIMJAT GUILI

 

DIOS, MI GOZO DESBORDANTE

Llegaré entonces al altar de Dios, del Dios de mi alegría y mi deleite, y allí, oh Dios, mi Dios, te alabaré al son del arpa.

Salmos 43:4

Desafortunadamente la religión nos ha robado de una característica esencial de Dios que es GOZO, dándonos la imagen de un Dios solemne, silencioso, serio, etc. Recuerdo haber estado en varias iglesias en las que es tal la solemnidad que se asemeja a un funeral, esa gente entra a la iglesia en silencio y con temor de hacer algo indebido, mas ese no es nuestro Dios. Nuestro Dios es un Dios de canto, de danza, de regocijo, de gritos… encontramos una cantidad de Escrituras que nos hablan del gozo que la presencia de Dios produce en nuestras vidas.

En su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas al SEÑOR.

Salmos 27:6

Volverán los rescatados del SEÑOR, entrarán en Sion con gritos de júbilo, con alegría eterna sobre sus cabezas. Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido.

Isaías 35:10

El gozo y la alegría que podemos encontrar en el mundo son temporales. El borracho puede cantar de alegría mientras toma pero en la mañana el dolor de la resaca lo atormenta, la alegría que uno siente cuando su equipo deportivo gana solo dura un corto tiempo porque tarde o temprano perderán, pregúntenme a mí…

El gozo de nuestro Dios es permanente, no tiene fin, no tiene límites y fue nuestro Dios quien creó en el ser humano el gozo, la alegría y la risa.

David declaró:

Nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría.

Salmos 126:2

Dios quiere hoy revelarse a tu vida como el Dios de Gozo Desbordante y llenarte de regocijo y de risa, de danza y de saltos. El gozo que Dios nos da no depende de lo externo sino que nace del interior del hombre al conocer a Dios. El Rey David tuvo una revelación de Dios y de su gracia como pocos hombres y declaró en Salmos 30:11 que Dios cambia nuestro lamento en gozo. Nuestro Dios es quien remueve de nuestras vidas la tristeza y nos viste de alegría.

Dale permiso hoy a Dios de desbordar en tu vida su alegría y gozo, Él quiere llenar tu boca de risa.

Dios, te doy gracias porque en tu Presencia hay abundante gozo.

Dios, te doy gracias porque remueves la tristeza y el dolor de mi vida.

Dios, te doy gracias porque llenas mi boca de risa.

Dios, te doy gracias porque me haces danzar.

Dios, te doy gracias porque tu gozo supera todo gozo y alegría humana.

Dios, te doy gracias porque haces que broten ríos de gozo y alegría en mi interior.

¡Me regocijo en ti! ¡Te alabo con canto, con gritos, con música, con danza y con saltos!¡Tú eres mi fuente de toda alegría y regocijo!

 
Vino NuevoDía 37