ELOHIM WAYYISMA

 

DIOS ESCUCHA

Cuando Dios oyó al niño sollozar, el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo y le dijo: ¿Qué te pasa, Agar? No temas, pues Dios ha escuchado los sollozos del niño.

Génesis 21:17

Agar, la sirvienta de Saray, le da a Abram un hijo y lo nombra Ismael pero cuando él es adolescente nace Isaac, el hijo de la promesa. El día que Isaac fue destetado le hacen una gran fiesta e Ismael se burla del niño por lo que Sara se enfurece y le pide a Abraham que saque de la casa tanto a Agar como a Ismael. Esto le duele profundamente a Abraham, pero Dios le dice que está bien, que Él cumplirá su promesa en Isaac y también bendecirá a Ismael.

Abraham entonces toma a Agar y a Ismael y los despide de la casa. Madre e hijo salen sin rumbo definido y se pierden en medio del desierto y tal era la desesperación de Agar porque no encontraban agua que acuesta a su hijo bajo un arbusto y se aleja llorando amargamente para no verlo morir. En ese momento Dios le habla y le declara que Él es el Dios que ha oído el sollozo del niño, y no solo escucha Dios al muchacho, además responde a su necesidad. Este es nuestro Dios, un Dios que no solo nos escucha pero responde a nuestra necesidad.

En ese momento Dios le abrió a Agar los ojos, y ella vio un pozo de agua. En seguida fue a llenar el odre y le dio de beber al niño. Dios acompañó al niño, y éste fue creciendo; vivió en el desierto y se convirtió en un experto arquero.

Génesis 21:19-20

Agar e Ismael se encontraban en apuros porque Ismael había sido muy irrespetuoso, pero a pesar de ello, Dios estaba atento a su clamor. Dios está atento al clamor de sus hijos, aun cuando hemos actuado de manera inapropiada.

David declara:

Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones.

Salmos 34:15

Tú y yo podemos clamar confiadamente a Dios sabiendo que Él nos escuchará. Dios no se hace sordo o indiferente a nuestro clamor, Él escuchó el clamor de un adolescente llamado Ismael y Él escuchará tu clamor también.

Gracias Dios porque tus oídos están siempre atentos a mi clamor.

Gracias Dios porque mi condición te es importante.

Gracias Dios porque Tú escuchas mi oración.

 
Vino NuevoDía 32