¡Este es mi DIOS! ¡Este es mi REY!


 

Han terminado nuestros 40 días de adoración. Hoy en este día 41 quiero compartirte este escrito que me envió un amigo de la iglesia, el cual exalta y describe quien es nuestro Dios. ¡Sé que te bendecirá tanto como a mí!

La Biblia dice que mi DIOS y REY…

Es el Rey de los judíos.

Es el Rey de Israel.

Es el Rey de justicia.

Es el Rey de los siglos.

ES el Rey de los cielos.

Es el Rey de Gloria.


Es el Rey de reyes
y Señor de señores.

¡Este es mi DIOS!

¡Este es mi REY!


Es un Rey soberano.


No hay manera de medir su amor ilimitado.

Es perdurablemente fuerte.

Es totalmente sincero.


Es eternamente firme.

Es inmortalmente lleno de gracia.


Es imperialmente poderoso.


Es imparcialmente misericordioso.


Es el mayor fenómeno
que ha cruzado el horizonte de este mundo.

Es el Hijo de Dios.


Es el Salvador de los pecadores.

Es la pieza central de la civilización.


Es incomparable.


No tiene precedente.


Es la idea más elevada de la literatura.


Es la más alta personalidad en la filosofía.


Es la doctrina fundamental de la verdadera teología.


Es el único calificado para ser el Salvador todo suficiente.

Suple de fortaleza a los débiles.


Está disponible para los tentados y los afligidos.

Se compadece y salva.


Fortalece y sostiene.


Guarda y guía.


Sana a los enfermos.


Limpia a los leprosos.


Perdona a los pecadores.


Absuelve a los deudores.


Liberta a los cautivos.


Defiende a los débiles.


Bendice a los jóvenes.


Sirve a los desafortunados.


Guarda a los ancianos.


Recompensa a los diligentes.


Embellece a los humildes.


Es la clave del conocimiento.

Es la fuente a la sabiduría.

Es la entrada a la libertad.

Es el sendero hacia la paz.

Es el camino de justicia.


Es la autopista hacia la santidad.

Es la puerta a la gloria.


Su vida es incomparable.

Su bondad es ilimitada.


Su misericordia es eterna.


Su amor nunca cambia.


Su Palabra nos basta.


Su gracia es suficiente.


Su Reino es justo.


Su yugo es fácil y ligera su carga.

Me gustaría describírtelo 
pero…

Él es indescriptible.


Él es incomprensible.


Él es invencible.


Él es irresistible.


No puedes sacarlo de tu mente.

No te lo puedes quitar de las manos.

No puedes sobrevivir sin Él.


Y no puedes vivir sin Él.

Los fariseos no podían soportarlo,


Pero se dieron cuenta que no podían detenerlo.

Pilatos no pudo encontrar ninguna falta en Él,

Herodes no pudo matarlo,

La muerte no pudo con Él,


Y la tumba no lo pudo retener.

¡Este es mi DIOS!


¡Este es mi REY!

Preparemos nuestros corazones para mañana glorificar a Dios con nuestra mejor ofrenda de primicias. ¡Será un día glorioso!

 
Vino NuevoDía 41