RAPHA

 

Al iniciar Israel su jornada por el desierto hacia la tierra prometida se encontraron en una crisis. Llevaban tres días sin agua y cuando por fin encontraron un pozo, se llevaron una gran desilusión al descubrir que dicha agua era amarga, era inservible para tomar. Moisés en desesperación clama a Dios y Dios le dice que ponga un árbol en las aguas. Al poner el árbol las aguas se vuelven dulces, esto era para que Dios pudiera revelarse a Israel y a nosotros como nuestro sanador.

Si escuchas atentamente la voz del Señor tu Dios, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, el Señor, soy tu sanador.  Éxodo15:26

El árbol nos habla de la cruz de Jesucristo y es en Él que tenemos sanidad. Él remueve la enfermedad y el dolor de nuestras vidas. La escritura declara:

Él (Jesucristo) mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. Mateo 8:17

Salud y sanidad es:

Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Salmos 23:5

Las ovejas no muerden pero se dan de cabezazos y cuando sangran, el pastor toma aceite y lo pone sobre su herida para sanar. YHWH-RAPHA —Yahweh nuestro sanador—.

Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5

 
Vino NuevoDía 10