RUAH WEYIRAT YAHWEH

 

ESPÍRITU DEL TEMOR DE DIOS

El Espíritu del SEÑOR reposará sobre Él: espíritu del temor de Dios.

Isaías 11:2

Cuando hablamos del temor de Dios no nos referimos a terror ni a algo que atormenta sino a reverencia, honra, a un sometimiento a la autoridad y gobierno de Dios, no por obligación sino por amor.

Jesucristo no teme al Padre, por reverencia confía plenamente en Él, le ama y somete su voluntad a Él.

Mientras Jesús enfrentaba la cruz, pidió al Padre que no tuviera que ir a la cruz pero cada vez que oraba decía no mi voluntad sino la tuya. Jesucristo sometió su vida y voluntad al Padre, eso es el temor del Señor; es un respeto tan alto que su deseo y voluntad están por encima de la nuestra, es una total confianza en Dios y en su voluntad así como Jesucristo confió plenamente en el Padre pues sabía que nunca le haría daño.

El temor de Dios nos demuestra que no hay ninguna autoridad superior a la de Dios Padre y rompe en nuestras vidas el temor del hombre, el cual nos esclaviza y nos defrauda, mas el temor del Señor nos liberta y jamás nos falla.

Temer a los hombres resulta una trampa, pero el que confía en el SEÑOR sale bien librado.

Proverbios 29:25

Marilyn Vyzourek inició en Colorado Springs la apertura de hogares para mujeres que estaban recuperándose de adicciones y abuso, la única condición para que las mujeres pudieran permanecer ahí era asistir a un estudio Bíblico. El H.U.D. departamento del gobierno de EE. UU. quería apoyar estas casas con un donativo de $50,000 dólares anuales, pero tenían que eliminar el estudio Bíblico para recibir la ayuda. Marilyn pudo haber cedido fácilmente a su petición si hubiera permitido que el temor del hombre y el temor de escases la dominara, pero su temor por el Señor era superior. Ella se negó a cancelar el estudio Bíblico perdiendo así el dinero federal que le habían ofrecido pero Dios permitió que las personas se enteraran y un hombre que escuchó lo sucedido donó $55,000 dólares.

El temor del Señor nos hace confiar en Él y Él siempre es fiel.

Gracias Dios porque el temor del Señor me libra del temor del hombre.

Gracias Dios porque el temor del Señor me da confianza en tu fidelidad.

Gracias Dios porque el temor del Señor me libra del pecado.

Gracias Dios porque el temor del Señor me guía a toda sabiduría.

Gracias Dios porque el temor del Señor me da larga vida.

Gracias Dios porque el temor del Señor es mi protección.

 
Vino NuevoDía 29