SHAMMAH

 

El Señor siempre presente

En el libro de Jeremías Dios hace un pacto eterno con nosotros:

Haré con ellos (nosotros sus hijos) un pacto eterno: Nunca dejaré de estar con ellos (nosotros sus hijos)  para mostrarles mi favor.   Jeremías 32:40

Dios a Isaías le hace la siguiente declaración:

¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas?  Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré. Isaías 49:15 

En la vida los amigos vienen y van, aun personas cercanas e íntimas se distancian. Los hijos crecen, se casan e inician su propia familia y la relación cambia. Matrimonios se separan, se divorcian y personas que en un momento se habían jurado amor pueden terminar odiándose, pero Dios declara que Él nunca va a olvidarse de nosotros ni nos abandonará.

Tú y yo podemos tratar de alejarnos de Dios, pero Dios nunca se aleja de nosotros.

David declara:

¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia?

Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! 

Salmos 139:7-10

David está diciendo que no importa a dónde vayamos, Dios está presente y su mano siempre nos sostiene.

Gracias Dios que Tú eres YAHWEH SHAMMAH —Dios siempre presente—.

Gracias porque sé que siempre estarás conmigo. 

Gracias porque tu mano siempre me sostendrá.

Gracias porque Tú me acompañas en los momentos más tristes y solitarios de mi vida.

Gracias Dios porque aun cuando todos en este mundo me abandonan, ¡Tú estás conmigo!

 
Vino NuevoDía 11