YAHWEH HASHOPET

 

EL SEÑOR, EL JUEZ

.

Que el SEÑOR, el gran Juez, dicte hoy su sentencia en esta contienda[…]

Jueces 11:27

Un aspecto sumamente importante que debemos de considerar de nuestro Dios es que Él es Juez. Él juzgará a todo ser humano, incluyéndonos a ti y a mí. Un día todos tendremos que pararnos ante el tribunal celestial y Dios juzgará nuestras vidas y nuestras acciones.

Pablo declaró:

Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.

2 Corintios 5:10

A primera vista esta verdad puede asustarnos, y lo debe de hacer, pero debe de remover de nuestras vidas todo temor del diablo. Muchos piensan que el diablo es quien nos juzga y nos condena pero no es así, el diablo no puede condenarnos solo puede acusarnos y eso es lo que hace. Él se para ante Dios y nos acusa a ti y a mí de nuestra maldad, de nuestras fallas, etc. pero el único que nos puede condenar es Dios. Por lo tanto, todo temor que yo tenga debe de ser de Dios y no del diablo, esta verdad es buena porque Dios a diferencia del diablo, es un Juez justo. Dios no puede ser corrompido o comprado como los jueces del mundo, Dios no tiene una agenda política que lo hace juzgar de manera desmedida, sus juicios son justos y verdaderos.

Al pararnos ante Dios como Juez, no podemos depender de nuestra justicia porque todos hemos pecado contra Él y quedado cortos de la medida de justicia que Dios demanda. Todos ante Dios, el Juez justo, somos culpables y condenados a un juicio eterno.

Jesucristo el hijo de Dios, dio su vida en una cruz, tomando sobre sí mismo el pecado del mundo. Él tomó toda nuestra maldad y toda condenación y la clavó en la cruz, anulando toda deuda que teníamos con Dios. Tú y yo podemos ser libres de toda condenación ante Dios el Juez, si ponemos nuestra vida en Jesucristo quien además de tomar nuestro pecado nos reviste de su justicia. Por eso Pablo dice:

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Romanos 5:1

No dice que tendremos paz con el diablo pues con él nunca tendremos paz, pero con Dios el Juez podemos tener paz cuando ponemos nuestra vida en manos de Jesucristo. El Juez justo al vernos ante su tribunal ve la justicia de su hijo Jesucristo y nos declara justos, no importando qué acusación pueda el diablo hacer en nuestra contra. Las acusaciones del diablo son en base a lo que tú y yo hemos hecho, pensado, etc. pero nuestra justicia es en base a lo que Jesucristo ha hecho.

Otro aspecto de Dios el Juez es que es nuestro defensor. Tú y yo podemos dejar en sus manos toda ofensa, ataque del diablo o de personas en nuestra contra y permitir que Dios en su justicia defienda nuestro caso. Debemos aprender a descansar y confiar en Él y dejar de luchar internamente o por nuestra propia cuenta. Pablo nos declaró:

No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

Romanos 12:19

Podemos dejar cualquier asunto de nuestra vida en manos de Dios y descansar sabiendo que Él juzgará justamente y no afligirnos por lo que vemos o no vemos suceder. Esta verdad debe de traer paz a nuestro corazón y a nuestra mente.

Dios, te doy gracias porque Tú eres el Juez justo que juzgará a todo el mundo.

Dios, te doy gracias porque tus juicios son perfectos y justos.

Dios, te doy gracias porque puedo pararme confiadamente ante ti, justificado por la obra de tu hijo Jesucristo.

Gracias Dios porque no hay ninguna condenación en mi contra al estar en Jesucristo.

Gracias Dios porque puedo poner en tus manos toda ofensa o toda acusación y saber que tu justicia gobernará.

 
Vino NuevoDía 36