YAHWEH MALÁK

 

EL ÁNGEL DEL SEÑOR

El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.

Salmos 34:7

David era un hombre de guerra, desde su juventud había tenido que pelear con lobos, leones y osos para defender a sus ovejas, después enfrentó al gran gigante Goliat y desde ese día el Rey Saúl lo reclutó para el ejército. David había vivido momentos tenebrosos en los cuales se encontraba totalmente rodeado por sus enemigos pero fue en esos momentos de gran peligro en los que conoció a Dios como El Ángel del Señor. Dios se manifiesta como El Ángel del Señor en la vida de sus hijos cuando tiene que levantarse a pelear y defenderlos, Él se levanta como poderoso gigante y aplasta a sus enemigos.

Encontramos en Isaías 36 que el rey de Asiria atacó la nación de Judá y rodeó a Jerusalén declarando que la iba a destruir, pero en el capítulo 37 vemos que El Ángel del Señor se levantó y en una sola noche mató a 185,000 soldados asirios por lo que el rey da Asiria huye de Judá y regresa a su palacio donde unos días después sus propios hijos lo mataron.

No importa que imponente sea nuestro enemigo, El Ángel del Señor se levanta y lo derriba. David, quien conoció bien a Dios como El Ángel del Señor declaró:

Cuando los malvados avanzan contra mí para devorar mis carnes, cuando mis enemigos y adversarios me atacan, son ellos los que tropiezan y caen. Aun cuando un ejército me asedie, no temerá mi corazón; aun cuando una guerra estalle contra mí, yo mantendré la confianza.

Salmos 27:2-3

Nuestro Dios es El Ángel del Señor, quien se levanta poderosamente para defendernos de todo enemigo. No existe un enemigo que le pueda hacer frente, por eso tú y yo podemos descansar confiadamente en Él, sabiendo que Él nos defenderá.

Gracias Dios porque Tú eres El Ángel del Señor, quien está siempre a mi lado y me defiende.

Gracias Dios porque peleas mis batallas.

Gracias Dios porque derrotas a mis enemigos.

Gracias Dios porque tu presencia me conforta y me da paz.

 
Vino NuevoDía 33