YAHWEH MEFALTI

 

EL SEÑOR ES MI FORTALEZA

Den gracias al que hirió de muerte a reyes poderosos. Su fiel amor perdura para siempre. Mató a reyes poderosos: Su fiel amor perdura para siempre.

Salmos 136:17-18

Existen demonios y principados territoriales, familiares, etc. Principados que gobiernan sobre familias (alcoholismo, diabetes, pobreza, etc.) pero Dios ha vencido a esos principados territoriales. Dios viene y rompe las maldiciones que han existido por generaciones en nuestra familia.

Cuando ese principado se asoma en tu vida o en la vida de tu familia, empieza a DAR GRACIAS A DIOS que ya ha derrotado a ese enemigo en tu vida y en tu familia.

No tenemos que vivir en pobreza o enfermedad solo porque así han vivido todos nuestros ancestros, Dios ha roto con esas maldiciones. Cuando Dios hace algo en nuestras vidas, Él lo hace completo. No solo rompe las maldiciones y poderes del enemigo sobre nuestras vidas, en lugar de eso nos da su vida.

Dios entregó las tierras de estos reyes como herencia: Su fiel amor perdura para siempre. como preciada posesión a su siervo Israel. Su fiel amor perdura para siempre.

Salmos 136:21-22

Nos solo ha derrotado Dios a estos principados generacionales, nos ha entregado esa tierra como nuestra herencia. Dios no solo nos libra del espíritu de enfermedad, pobreza, ataduras, etc. en lugar de esto nos da salud, abundancia y libertad.

Pablo lo dice de esta manera:

“El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.” '

Colosenses 1:13

¡WOW! ¡Cómo no darle gracias a Dios por esta increíble obra en nuestras vidas!

¡Dios, hoy te doy gracias con voz de júbilo porque Tú has derrotado a todo demonio y principado en mi vida y en lugar de eso, me has dado tu vida!

Gracias Dios porque Tú me has liberado de toda maldición generacional y en lugar de eso me has bendecido, no solo a mí sino a mis hijos y a mis futuras generaciones también.

¡Cuánto te amo, SEÑOR, fuerza mía! El SEÑOR es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva.

Salmos 18:1-2

 
Vino NuevoDía 19